6 de junio de 2009

Poemas de Silvia Loustau


Selección perteneciente a la Primera Mención de
Honor del Premio Nacional de Literatura Tres de Febrero 2008-
Libro presentado en la 35 feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2009.


II

soy más que esta carne /
estos huesos /
soy más que los propios hechos .
más que una mirada /
más aún de todo lo recordado.
alguien
extendió mi nombre
sobre el cristal del tiempo /
para que volase / como una grulla /
más allá del mar de los días .

III

pobre pájaro
y yo creía
que estaba muerto.
pobre pájaro
digo
pobre corazón.

V
te hablo de la soledad mortal.
alejandra pizarnik

mirar
el espejo de la soledad
es encontrar
el rostro de la muerte .
esa siniestra amante
de tu ausencia.

IV

no buscaba
juramentos
ni casa
ni olvido
buscaba
sólo el momento perfecto .
poder verlo
pensarlo
recrearlo
contarlo
imaginarlo
soñarlo
sentirlo.
celebrar
el encuentro.


XX

arena de placer y zafiro
el tiempo
aquel
cuando las amapolas florecían
sin permiso
y los gránulos oscuros de sus semillas
rodaban con la libertad de los sueños.
no había días / ni noches.
en la ventana nunca anochecía
quedaba en ella polvo de luz.

XXV
una blanca cigüeña
atraviesa la dorada
niebla de la noche.
altos tacos de charol
pisan la oscuridad del puerto.
un marinero se sostiene
en el perfume del alcohol
mientras mata la lejanía.

tras ventanas encendidas
sombras ovilladas
suspiran el último sudor.



Jurado compuesto por : Lic. Nelly Vargas Machuca ( discípula de J.L.Borges y Syria Poletti); Antonio Requeni ( Miembro de la Academia Argentina de Letras y de la Real academia Española); Alberto Cambas Sabaté ( escritor, 2008 Premio de Novela Osvaldo Soriano, entre otros )

Selección de dos poemas de Silvia Loustau traducidos al catalán por el poeta Pere Bessó


VII

en los breves días
frugales y salvajes del amor
está
el alimento
para
sortear
la soledad

VII

en els breus dies
frugals i salvatges de l’amor
és
l’aliment
per a

defugir
la soledad

XXX

la muerte anduvo
pisándome los
talones
le gustaban
mis pies delgados.

parece que quería
saborearme
después
liquidarme
en alguna esquina.

como
ellos.

XXX

la mort anava
xafant-me els
talons
li agradaven
els meus peus prims.

sembla que volia
assaborir-me
després
liquida

Cazadora en trance. Amelia Biagioni ( 1916-2000- Argentina)


Dentro del panorama de la poesía argentina contemporánea, Amelia Biagioni aparece como una de las figuras más atractiva y enigmáticas, en virtud de su capacidad de ampliar el alcance y transformar los rasgos característicos de su poesía. La obra de Biagioni comprende seis libros de poesía y un largo o poema póstumo publicado en La Nación a dos semanas de su muerte. Escasísimos textos suyos quedan fuera del conjunto señalado, lo que da cuenta, por un lado, de su negativa a participar de grupos literarios consolidados y, por ende, de sus publicaciones periódicas; y, por otro, del cuidadoso proceso de selección que precedió a la difusión de su obra. De hecho, y a modo de confirmación de esta última hipótesis, es preciso subrayar que la obra de Biagioni resulta casi magra si la comparamos con la de algunos de sus contemporáneos, sobre todo teniendo en cuenta que su trayectoria abarca casi cincuenta años. Sin embargo, el tiempo que media entre libro y libro son causa y consecuencia de uno de los rasgos más evidentes y originales de su producción: la ruptura y la experimentación constantes. Allegada en sus inicios al neorromanticismo posterior al cuarenta, coetánea del surrealismo y del invencionismo -vertientes con las que, a pesar de las diferencias inzanjables, es factible percibir cierto «aire de familia»-, en las antípodas del objetivismo, del nacionalismo y de la poesía social y comprometida -si consideramos estos rótulos en sentido estricto-, la producción poética de Amelia Biagioni se resiste a las categorizaciones de la crítica que, por otra parte y salvo raras excepciones, no se ha detenido a profundizar en esta trayectoria peculiar y de alcances tan inusitados. Según comentó el poeta Enrique requeni, Biagioni Alguna vez confesó que concebía el poema como una forma de plegaria. Obras: Sonata de Soledad, la llave , Las cacerías, Estaciones de Van Gogh, Primera Antología poética.

La ventana

Procura vivir de suerte
que al final de la partida,
saques de la muerte vida.
(Anónimo)

Una ventana y nada más quisiera,
un fervoroso prólogo del vuelo,
que me instara a subir, con el modelo
de lo que se remonta en primavera.

Me bastaría sólo esa ligera
interrupción de muro y desconsuelo
para desvanecerme por el cielo
clara, sonora, libre, verdadera.

De tanto que la sueño, una mañana
encontraré en mi cuarto a la ventana
llamándome con luminoso grito.

Desde que se abra, viviré de suerte
que me sorprenda el plomo de la muerte
volando en mi retazo infinito.

Fulgurante anestesia

El gran rubí dolor-oh místico-
me atregua levitando verde y lejos
sobre el tiempo de las caléndulas

respiro el Häendel aleluya
entre cómplices fluye azul mi cuerpo
sin orillas por un cauce sin fondo.

Revestido de enigma blanco
señor de élan sabiduría y artroscopio
llega Hipócrates

hunde la vara de videncia
en el nudo del alma sangre y carpo
donde empieza mi mano escriba

y en la pantalla dicho con mi letra
de ignoto lumen centelleante,
desapareciendo surge el tácito Poema.

Decir

Cuando recibo una palabra inesperada
la retengo y vigilo sus diferentes porvenires
hasta que alguno e ellos
de pronto se recuerda se incorpora
y no hay palabra ya
sino un gran viento que me empuña.

León

No importa si la pálida mujer
que en su torre escribe
amontona palabras tibias.

Cuando duerme
de un rojo salto
la arrebato y enciendo
la llevo a su selva
le infundo mi dinastía
y la obligo a reinar,
a avanzar segura y espléndida
a apresar bravamente
las palabras amantes o guerreras
y a desdeñar las otras.

Voces femeninas…voces femeninas - Argentina



Maria Teresa Andruetto (Córdoba)

Higos en almíbar

Es en vano comprarlos. Debe uno treparse a una higuera en mitad de la siesta, cuando todos duermen. Y allí dejarse flechar por el follaje inhóspito sin rendirse. Debe uno ir mordiendo esas ocas bajo la planta hasta que los labios ardan. Echar los frutos que no sea capaz de devorar, en una canasta, y después, con la piel lastimada, arrastrarse a la cocina o a cualquier otro oasis de la casa. Dejarlos en remojo es asegurarse de que la maldición no caerá sobre nosotros. Una vez limpios, volcarlos al almíbar que se habrá preparado con agua y azúcar por partes iguales para que sea capaz de sacarles toda aspereza, toda acidez. Si lo hemos hecho bien, los higos quedarán enteros, indemnes a pesar de todo y lejos estará la leche amarga de su escozor de azúcar.

Nelly Vargas Machuca ( Buenos Aires)

¿Qué dicen las palabras?

Sombras imperceptibles escriben sobre la línea blanca, trazos grises.
¿Será la nube sobre la espuma? ¿Serán alas? ¿Serán recuerdos?
Hay un rumor de palabras sumergidas. Algunas emergen, cortando la superficie del silencio. Juegan, parece, las palabras. Urden a viva voz, tramas desasidas del tiempo, restos náufragos de alguna realidad que no pasó a la idea.
Entonces, ¿qué dicen las palabras? Perduran como improntas en la piedra, rastros, cabos sueltos, indicios de su voluntad de ser.
¿Quién puede hablar con retazos de pensamiento? ¿Quién puede descifrarlos?

Mamá no escucha, o escucha cada vez menos. Mamá no ve, o ve cada vez menos.
Mamá no habla, o habla cada vez menos. Sin embargo, mamá es cada vez más mamá. Yo cada vez soy más ella. La espero, porque soy su madre. La guío, porque soy su hija.
Me siento en su silla y dejo que entre las dos afloren signos de nuestra existencia, claves que sólo nosotras conocemos, nombres de familia, momentos esparcidos en un presente intemporal.
La identidad se borra, el ayer es hoy, ser y no ser confunden sus fronteras.

Hay una silla, hay una mujer sentada con la cabeza baja y los labios apretados. Un beso, como de quien todavía no aprendió a besar, o ya lo olvida. Elaborado beso, difícil, pero beso. Y palabras rotas.
Así nos vamos despidiendo.

( De: Tríptico de mi madre)



Diana Laurencich (migrante del mundo. Hoy reside en Mar del Plata)



Iván el Terrible


vi tus ojos en blanco

tus pantalones plateados

tu acordeón inmenso en la catedral vacía



huelga de basureros

era Munich

era gris

era la primavera sin sol



y me enamoré de tus sonidos .

Palabra libre como el viento…Anne Sexton (1928- 1974)


Anne pasó la mayor parte de su vida en los alrededores de Boston. Se casó con Alfred Muller Sexton de quien se divorció en los años ´70.Tuvo dos hija. En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, ocurre lo mismo después del nacimiento de su segunda hija . Ante un intento de suicidio su psiquiatra la alentó a escribir poesía y en 1957 se unió a un taller de poesía dirigido por John Holmes .
Su poesía refleja la constante tensión de su cordura, pero también su disconformidad con el papel de mujer/objeto/ ama descasa silenciosa al que se sentía relegada. Anne llegó a escribir en uno de sus poemas “ una mujer es su propia madre”, frase que revela su estado de soledad. Fue amiga de Sylvia Plath, con quien comparte el trágico final. Publicó sus poemas en New Yorker y Harper´s Magazine. En su vida editó siete libros . Sus poemas son un acta de su atormentada vida. Sexton ofrece al lector una visión íntima de la angustia emocional que la caracterizó. Anne convirtió la experiencia de ser mujer en el tema central en su poesía, es la figura moderna del poeta confesionalista, a pesar de que soportó críticas por tratar asuntos tales como la menstruación, el aborto y la drogadicción.
Mis admiradores creen que me he curado; pero no, sólo me he hecho poeta- dijo Anne una Navidad .
Peter Gabriel le escribió en 1986 una canción, Mercy Street
Algunas obras : To Bedlam and Part Way Back, All my pretty ones, Live or Die( premio Pulitzer), Love poems, Transformations, The Book of Folly, The awful rowing towards God ( postumo, 1975).

Los bombarderos

Nosotros somos América.
Somos los que rellenan los ataúdes.
Somos los tenderos de la muerte.
Los envolvemos como si fuesen coliflores La bomba se abre como una caja de zapatos.
¿Y el niño?
El niño decididamente no bosteza.
¿Y la mujer?
La mujer lava su corazón.
Se lo han arrancado
y se lo han quemado
y como último acto
lo enjuaga en el río.
Este es el mercado de la muerte.
¿Dónde están tus méritos,

América?

El asesino
La muerte correcta está escrita.
Colmaré la necesidad.
Mi arco está tenso.
Mi arco está listo.
Soy la bala y el garfio.
Estoy armada y lista
Desde mi mira, lo tallo
como un escultor. Moldeo
su última mirada a todos.
Cambio sus ojos y su cráneo
constantemente de posición.
Conozco su sexo de macho
y lo recorro con mi dedo índice.
Su boca y su ano son uno.
Estoy en el centro de la sensación.
Un tren subterráneo
viaja a través de mi ballesta.
Tengo un cerrojo de sangre
y lo he hecho mío.
Con este hombre tomo en mis manos
su destino y con este revólver
tomo en mis manos el periódico y
con mi ardor tomaré posesión de él.
Se inclinará ante mí
y sus venas saldrán en desorden
como niños… Dame
su bandera y sus ojos.
Dame su duro caparazón y su labio.
Él es mi mal y mi manzana y
lo acompañaré a casa.

Descalza

Amarme sin zapatos
significa amar mis piernas largas y bronceadas,
queridas mías, buenas como cucharas;
y mis pies, estos dos chicos
que se escaparon a jugar desnudos. Intrincados nudos,
mis dedos. Libres ya de sujeción.
Y todavía más, miren las uñas y
cada una de las diez etapas, tubérculo a tubérculo.
Vehementes y alocados, todos ellos, este cerdito
fue al mercado y este otro se
quedó. Largas piernas bronceadas, y largos y bronceados dedos.
Más arriba, cariño, la mujer
confiesa sus secretos, pequeñas casas
y pequeñas lenguas que te lo cuentan todo.

No hay nadie más que vos y yo
en esta casa en la península.
El mar lleva un cencerro en el ombligo
y yo soy tu sirvienta descalza
por una semana entera. ¿Querés un poco de salame?
No. ¿Querés un whisky, a lo mejor?
Tampoco. Vos no sos de tomar. Vos
me tomás a mí. Las gaviotas persiguen a los peces
gritando como chicos de tres años.
Las olas son narcóticas, me llaman
Yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza

Hasta cualquier noche de luna congelada ,Mario Benedetti


A pesar de tu ausencia, seguiremos cantado, porque vos nos enseñaste que somos militantes de la Vida. Mario, con tu vos tranquila y ese silbido asmático, fuiste gran compañía. En los tiempos más duros hubo tres libros que se salvaron y estuvieron a mi lado. Un Inventario, que tiene escrito en la primer hoja : “ invierno del 75 , este libro es nuestro”, era nuestro sello ,con mi compañero, a quien mataron un 20 de diciembre de 1977. Se salvó La Tregua, la cual leí tantas veces que hay partes, Mario, que sé de memoria ; by heart –como dicen los ingleses -y Laura Avellaneda y Martín Santomé están en mi corazón. El tercer libro es de tu amigo Juan, Gotan. Uno días antes que te fueras a encontrar con Luz, estuve en Buenos Aires , en el Parque Rivadavia. Seguro que alguna vez caminaste por allí, buscado un roble, a la izquierda para escuchar las historias de amor…y esa tarde hablamos de vos con mi amigo Aníbal, nos preocupabas. Le comenté: si le pasa algo a Benedetti, voy a llorar, como lloré cuando se fue al otro cielo, el Cronopio Mayor. Y lloré. Nos reunimos en en el Taller para leer poemas tuyos. Y elegí a Soledad, porque es emblemático, de tus ideales, de nuestros ideales. Un poema que muchas veces mi compañero me leyó en voz alta, quizá para exorcizar el temor que no nos atrevíamos a confesar, que estaba detrás de todas las puertas. Y porque muchas, muchachas- como decías vos- de mi generación la tuvimos como ejemplo.
Hasta pronto Mario, hasta cualquier noche de luna congelada, con esta soledad alevosa, tranquila, de recuerdos firmes que nos dejaste, poeta.

Muerte de Soledad Barrett

Viviste aquí por meses o por años
trazaste aquí una recta de melancolía
que atravesó las vidas y las calles

hace diez años tu adolescencia fue noticia
te tajearon los muslos porque no quisiste
gritar viva hitler ni abajo fidel

eran otros tiempos y otros escuadrones
pero aquellos tatuajes llenaron de asombro
a cierto Uruguay que vivía en la luna

y claro entonces no podías saber
que de algún modo eras
la prehistoria de Ibero

ahora acribillaron en Recife
tus veintisiete años
de amor templado y pena clandestina

quizá nunca se sepa cómo ni por qué

los cables dicen que te resististe
y no habrá más remedio que creerlo
porque lo cierto es que te resistías
con sólo colocárteles en frente
sólo mirarlos
sólo sonreír
sólo cantar cielitos cara al cielo

con tu imagen segura
con tu pinta muchacha
pudiste ser modelo
actriz
miss paraguay
carátula almanaque quién sabe cuántas cosas

pero el abuelo Rafael el viejo anarco
te tironeaba fuertemente la sangre
y vos sentías callada esos tirones


Soledad no viviste en soledad
por eso tu vida no se borra
simplemente se colma de señales

Soledad no moriste en soledad
por eso tu muerte no se llora
simplemente la izamos en el aire

desde ahora la nostalgia será
un viento fiel que hará flamear tu muerte
para que así aparezcan ejemplares y nítidas
las franjas de tu vida

ignoro si estarías
de minifalda o quizá de vaqueros
cuando la ráfaga de Pernambuco
acabó con tus sueños completos

por lo menos no habrá sido fácil
cerrar tus grandes ojos claros
tus ojos donde la mejor violencia
se permitía razonables treguas
para volverse increíble bondad

y aunque por fin los hayan clausurado
es probable que aún sigas mirando
Soledad compatriota de tres o cuatro pueblos
el limpio futuro por el que vivías
y por el que nunca te negaste a morir

Historia del Cine- Ingmar Bergman. Detrás del velo, existencia por Yamila Greco


No es la intención de este texto realizar el análisis técnico de la obra del cineasta Ingmar Bergman, sino exponer aquello que ocurre al enfrentar el trabajo de un artista que intuye presencias.

Acercarse a sus películas es acercarse a la vida. Allí la pulpa, el secreto; lo que no se advierte a simple vista; la vida que, sin embargo, no pide permiso para surgir, la vida que circula incontrolable en el perfil agrietado de un gesto, o en el movimiento deteriorado de los labios.

Existe en lo visual vestigio de un lenguaje que hace imposible los lazos con el silencio

En una escena de la película “La Pasión de Anna” (En Passion,1969), Liv Ullman cuenta a Max von Sydow, el terrible accidente donde mueren su esposo e hijo. En ese dolor descarnado, se revelan indicios de un aspecto humano (astuto o compungido?) mediante el cual Bergman nos incluye en las tierras superpobladas de la desconfianza. Anna narra su tormento. Existe, en ese decirse, un desahogo; un desahogo que llega con la muerte; un desahogo, la muerte, únicamente posible para los que permancecen de este lado, no para los muertos. “Nunca creí que la vida sería así. Nunca creí que la vida sería un sufrimiento diario”. Nostalgia hecha carne, sollozo hacia la libertad. ¿Es posible desenredar los hilos que nos conducen a la infancia?

En “De la Vida de las Marionetas” (Aus dem Leben der Marionetten, 1980), Tim agobiado por una vejez ya incipiente, habita los espejos. La imágen es múltiple: Tim-su forma, Katharina-su forma, la forma de Tim en otras formas propias aún no aceptadas, no reconocidas. Tim afirma que la ropa lo hace aún más viejo, trasladándonos a la raíz misma de la muerte, del nacimiento: “Soy un niño aún. O quizás no soy un niño nunca más después de todo”.


La unión como soberbia social

Los actores parecieran ser astillas desprendidas de nuestro reflejo. Ahí, donde nadie es más externo a nosotros que nosotros mismos, el dolor es huérfano. En aquel lugar por el reposo ignorado, creamos y destruímos, asimilando nuestra semejanza con Dios. Pero, ¿qué sucede con los otros?

Día a día convivimos el mundo. Si se trata del prójimo, rápidamente buscamos calor en la capucha del verdugo, sin embargo, la intuición nos desborda, la pugna entre el resguardo y la necesidad, nos persigue. El instinto respira: la memoria nos recuerda vivos

¿Cómo mirar a Karin (Sasom i en spegel, 1961), cómo solidarizarme, hacerla propia, si de este lado la desoigo, la rechazo?

Todo ser humano marcado, agobiado, es apartado por el mundo con un golpe de puño. Habita, bajo aquella arrogancia, la parálisis general, enmascarada por el sustento, defensa histórica, acuerdo únicamente posible en la abstracción.

Uno espera, el otro también. Abrazamos la máscara, porque es real, pero tememos que ceda, limitando así nuestra existencia.

Será que todo lo que disponemos es la idea, el ahora, lo fáctico, sin ser capaces de asumir la responsabilidad, el hecho, lo consumado? Acaso la palabra no sea posible si no es posible confiar en quien la porta.

Creer o no creer es confiar o no en el hombre, en nosotros mismos.

El ser humano como certeza

En cuanto a nosotros ¿Cuál es la diferencia entre aquellos y la realidad? El cine, entre otras cosas, es resúmen, es cierto. Sin embargo, la reserva, el torbellino cotidiano, muchas veces logra que la vida también lo sea.

Son aquellos primeros planos una burla, una imitación de los vasos con que nos acercamos a la vida, por medio de un escudo, el artista en este caso.
¿Estamos dispuestos, en lugar de erigir estatuas irreconocibles, a darle nuestra propia cara a Dios frente al espejo?

La vida nos espera si logramos avanzar en la figura, abriendo así, el camino hacia el hombre, hacia la posibilidad.

Ingmar Bergman lo sabe. Su obra es la de alguien que nos sospecha.


Filmografía

1945 • Crisis (Kris) • *
Guión: Ingmar Bergman basado en la obra teatral de Leck Fischer

1946 • Llueve sobre nuestro amor (Det regnar pa var kärlek) •
Guión: Ingmar Bergman y Herbert Grevenius

1947 • Barco hacia la India (Skeep till Indialand) •
Guión: Ingmar Bergman basado en la obra teatral de Martin Söderkjelm

1947 • Noche eterna (Musik i mörker) •
Guión: Dagmar Edqvist

1948 • Ciudad Portuaria (Hamnstad) •
Guión: Ingmar Bergman sobre la obra de Olle Länsberg

1948 • Prisión (Fängelse) •
Guión: Ingmar Bergman

1949 • La sed (Törst) •
Guión: Herbert Grevenius basado en una obra de Birgit Tengroth

1949 • Hacia la felicidad (Till gladje) •
Guión: Ingmar Bergman

1950 • Esto no puede ocurrir aquí (Sant händer inte här) •
Guión: Herbert Grevenius

1951 • Juegos de verano (Sommarlek) •
Guión: Ingmar Bergman y Herbert Grevenius

1952 • Tres mujeres (Kvinnors vantan) •
Guión: Ingmar Bergman

1952 • Un verano con Mónica (Sommaren med Monika) •
Guión: Ingmar Bergman y Per-Anders Fogelström

1953 • Noche de circo (Gycklarnas afton) •*
Guión: Ingmar Bergman

1954 • Una lección de amor (En lektion i kärlek) •
Guión: Ingmar Bergman

1955 • Sueños (Kvinnodröm) •
Guión: Ingmar Bergman

1955 • Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende) •
Guión: Ingmar Bergman

1956 • El séptimo sello (Det sjunde inseglet) •*
Guión: Ingmar Bergman

1957 • Fresas salvajes (Smultronstället) •*
Guión: Ingmar Bergman

1958 • En el umbral de la vida (Nära livet) •
Guión: Ingmar Bergman y Ulla Isaksson

1958 • El rostro (Ansiktet) •
Guión: Ingmar Bergman

1959 • El manantial de la doncella (Jungfrukällan) •
Guión: Ulla Isaksson *

1960 • El ojo del diablo (Djävulens öga) •
Guión: Ingmar Bergman

1961 • Como en un espejo (Sasom i en spegel) •
Guión: Ingmar Bergman *

1962 • Los comulgantes (Nattvardsgästerna) •
Guión: Ingmar Bergman

1963 • El silencio (Tystnaden) •
Guión: Ingmar Bergman *

1964 • ¡Esas mujeres! (För att inte tala om alla dessa kvinnor) •
Guión: Ingmar Bergman y Erland Josephson

1966 • Persona (Persona) •
Guión: Ingmar Bergman *

1967 • Daniel (Episodio de Stimulantia) •
Guión: Ingmar Bergman

1967 • La hora del lobo (Vargtimmen) •
Guión: Ingmar Bergman *

1968 • La vergüenza (Skammen) •
Guión: Ingmar Bergman *

1968 • El rito (Riten) •
Guión: Ingmar Bergman

1969 • Pasión (En passion) •
Guión: Ingmar Bergman *

1971 • La carcoma (Beroringen) •
Guión: Ingmar Bergman

1972 • Gritos y susurros (Viskningar och rop) •
Guión: Ingmar Bergman *

1973 • Secretos de un matrimonio (Scener ur ett äktenskap) •
Guión: Ingmar Bergman *

1974 • La flauta mágica (Trollflöjten) •
Guión: Ingmar Bergman

1975 • Cara a Cara (Ansikte mot ansikte) •
Guión: Ingmar Bergman

1977 • El huevo de la serpiente (Das Schlangenei) •
Guión: Ingmar Bergman *

1978 • Sonata de otoño (Höstsonaten) •
Guión: Ingmar Bergman

1980 • De la vida de las marionetas (Aus dem leben der marionetten) •
Guión: Ingmar Bergman *

1982 • Fanny y Alexander (Fanny och Alexander) •
Guión: Ingmar Bergman *

1982 • Después del ensayo (Efter repitionen) •
Guión: Ingmar Bergman

La voz de Odette Alonso en la narrativa

DESDE EL PASADO por Odette Alonso
(Finalista del I Certamen de Relato Corto GLBT Hegoak, Bilbao, Vizcaya, España, 2007)


Odette nació en Santiago de Cuba en 1964. Poeta, narradora, ensayista . Cubana radicada en México desde 1992. Odisea Editorial publicó su libro de relatos: "Con la boca abierta" (Madrid, 2006). Su cuaderno "Insomnios en la noche del espejo" (2000) obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” 1999. Compiladora de la antología "Las cuatro puntas del pañuelo. Poetas cubanos del exilio y la diáspora", proyecto que obtuvo uno de los Premios 2003 de Cuban Artists Fund (Nueva York). Ha publicado, además, los poemarios Enigma de la sed (Cuba, 1989), Historias para el desayuno (Cuba, 1989), Palabra del que vuelve (Cuba, 1996), Linternas (Nueva York, 1997), Visiones (México, 2000), Diario del caminante (Monterrey, 2003), Cuando la lluvia cesa (Madrid, 2003) y El levísimo ruido de sus pasos (Barcelona, 2006). Actualmente es editora de la Dirección de Publicaciones de la UNAM..
Opina Odette sobre su escritura: En todo caso, el ojo con que he mirado a alrededor y la visión que he trasladado a mi literatura siempre han sido críticos, a veces ácidamente críticos. Las percepciones complacientes no me interesan, me ganan los asuntos conflictivos o el tratamiento conflictuador de los temas amables o aceptados socialmente. Eso ya aparecía en mi poesía —¿recuerdas aquellas re-visiones de personajes y sucesos de la historia clásica de Occidente? Eva, Penélope y Odiseo, Orfeo, Helena, la reina Dido— y también está presente en mi narrativa y en otros textos de corte ensayístico o reflexivo.

Al Santiago de los setenta,
a mis amigos de entonces.


Entran como balazos, como si un prestidigitador los trajera de la nada y los clavara allí, en la bandeja de entrada, uno tras otro, con sus letras negras. Productos para bajar de peso, para alargar el pene, amuletos de la buena fortuna, loterías y relojes falsos. “¿Alguien comprará estas cosas?”, se pregunta mientras los elimina casi al mismo ritmo en que llegan. Entonces ve el nombre. Mariela Gil Alcántara. Saludos desde tu ciudad. Duda unos segundos antes de marcar el mensaje. Sin abrirlo, lee en la parte inferior: “¿Eres tú, Odalis? Anita me dio este correo. Me ilusiona retomar contacto y revivir nuestra vieja amistad. Seguramente recuerdas como nosotras los sábados en Caletón o en la piscina de San Pedro, aquellas tardes en casa de Anita. Bueno, si realmente es tu correo y te llega éste, respóndeme. Un saludo de tu amiga Mariela”.
Claro que lo recuerda. Silvio lo dice en ese mismo instante desde el lector de cidís: Cómo no iba a recordarte si estás ahí desde mi niñez, en un paisaje diferente pero igual, si a todos nos pasó una vez… En una transición extraña, la voz del trovador se va volviendo la de Barbra Streisand, Odalis está en la barra sucísima de la cafetería de Caletón Blanco esperando a que el dependiente le entregue los panes con croqueta que han comprado y sus amigas cantan a coro con el radio de pilas. I am a woman enlove and I do anything, to get you into my world and hold you within… Ella se les une, haciendo malabares con los panes, y avanzan por la arena gritando con esa emoción histérica de los diecisiete años. It’s a right I defend over and over again. What do I do?
Bajo las uvas caleta están los varones desvistiéndose, tirando la ropa en la arena, apurando el licor preparado con alcohol comercial y extracto de menta, corriendo hacia el agua para nadar hasta el laberinto de arrecifes y desprender de la piedra los escarabajos de mar que llevarán como trofeo a las muchachas. Ellas, cantando, I am a woman enlove and I do anything, doblan su ropa y la de los chicos, la acomodan a la sombra, entre las ramas bajas, donde se sientan a inflar la balsa y guardar los panes en bolsas de plástico para que no se les pegue la arena.
Claro que lo recuerda. Mariela sobre la balsa con los ojos cerrados, todo su cuerpo al sol. Y ella tomándole la mano, como al descuido. Entonces sus ojos amarillos, transparentes, de pantera, la miran con una sonrisa tierna y cómplice y es como si todo alrededor desapareciera, los gritos de los amigos, el arrullo de las olas, y sólo quedaran ellas dos en medio de la playa. Hasta que los muchachos voltean la balsa. Mariela cae al agua y se sostiene de su mano para salir a flote y avanzar hacia la orilla entre risas, sorteando el rompimiento de las olas y las cascadas que los chicos les lanzan a la cara.


San Pedro del Mar está sobre un acantilado. Abajo, muy abajo, el océano azulísimo choca contra las rocas, abre cavernas inexplorables. Un muro de piedra separa el hotel del farallón y allí están sentados, mientras se turnan para cambiarse de ropa en las pequeñas casetas que rodean la piscina.
—¿Adónde hay fiesta esta noche? —pregunta Lili.
Un muchacho flaco y rubio recita de memoria una lista de lugares.
—Las de Violeta son las mejores —concluye Anita dejando claro que a ésa irán—, ella tiene los discos de Bonnie M y KC que le trajo su tía del Norte.
—Pero la mamá de Beto deja apagar la luz —dice el rubio con un guiño de picardía que los hace dudar.
Otros dos muchachos se acercan con el pecho descubierto, metiendo sus camisas a la mochila de la que han sacado una botella.
—Hoy es con café —dice el más moreno—; mi primo no pudo llevarse la menta de la fábrica.
El olor del alcohol escapa del recipiente. Las muchachas bailan junto al muro. Daddy, daddy cool, daddy, daddy cool…
—Allí está el guardia —alerta el rubio.
La botella circula con más discreción de mano en mano y es incorporada a la coreografía que también bailan los varones.
—Vayan a cambiarse ya —les ordena Anita y ellas avanzan por el sendero de cemento hasta la caseta.
Ninguna de las dos levanta la vista mientras acomodan la ropa en la banca de madera y se ponen los trajes de baño. Odalis susurra algo en voz tan baja que Mariela le pregunta qué dijo.
—Creo que estoy enamorada de ti —la voz sigue siendo un susurro—. ¿Me oíste ahora?
—Te oí desde la primera vez, pero quería que lo repitieras.
No se atreven a mirarse. Mariela se pega a la pared y Odalis se acerca tímidamente. Se besan por primera vez. Apenas un roce de los labios. La música llega desde el exterior. Whether you’re a brother or whether you’re a mother, you’re stayin’ alive, stayin’ alive. Odalis acaricia sus mejillas y se miran a los ojos largamente. Feel the city breakin and everybody shakin and were stayin’ alive, stayin’ alive…
—¿Salimos? —conmina Mariela tomándole la mano.
Todos los amigos están dentro de la piscina, cantan alzando los brazos. Ah, ah, ah, ah, stayin’ alive, stayin’ alive. Ah, ah, ah, ah, stayin’ alive, alargando hasta el infinito la última palabra.


Las tardes de estudio siempre se convierten en esto: media hora de algoritmos y trigonométricas, luego Anita y Lili escondidas en los cuartos y ellas en el sofá, con el long play de Saturday night fever, siguiendo la letra de las canciones, rozándose la piel ardiente de las piernas. More than a woman, more than a woman to me… Acercan las bocas en medio del canto hasta encontrar los labios de la otra, suaves, sedientos. Alargan el beso, tierno, mientras las manos toman valor para explorar y los cuerpos se deciden a acercarse.
Luego la invitación desde el cuarto de la abuela donde se acostarán las cuatro en la cama grande y se besarán al mismo tiempo sin saber qué hacer con los sexos unidos, con las manos sudadas. Show… how deep is your love?… Recuerda el tropel con que saltan de la cama y salen al patio cuando oyen abrirse la puerta de la calle. La abuela entra con la bolsa del mandado prácticamente vacía; ellas no dejan de reír, nerviosas, mientras la anciana relata las carencias del mercado.
Odalis mira de reojo la foto con Carlos y los niños hace dos veranos, desplaza la flecha del mouse hacia el menú, pide Bloquear remitente. “¿Desea agregar marigil@yahoo.com a la lista de remitentes bloqueados?”. Lo recuerda todo perfectamente. Cómo no iba a recordarlo… Tiene un nudo en la garganta cuando la flecha se posa sobre la palabra “Aceptar” y presiona el botón izquierdo del mouse.

Gracias, Odette por tu participación

Nubes en el suelo por Silvia Loustau

El silencio en su caída azota mi rostro...
Virginia Woolf (Las Olas)


No sabía porque en sus caminatas juntaba las pequeñas, sedosas piedras que reposaban a orillas del río. Ese río tan cotidiano. A tan pocos metros del fondo de su casa. Atravesar el pórtico verde, deslizarse unos doscientos metros sobre el pasto siempre húmedo y allí estaba. Su líquido espejo. Su amigo que la arrullaba mientras ella pensaba en la señora Dalloway y sus desgracias.
Otras mañanas no pensaba en nada. Sentía el mundo gris pesándole sobre su frágil espalda. Y cada tanto un canto rodado la llamaba. Ella le respondía arrullándolo en los bolsillos de su pollera.
Había conseguido un cuenco de plata y allí iban a parar las piedras. Extraño adorno, opinó Vitta. Nada más.
Pesadillas. Palabras . Palabras y pesadillas la perseguían otra vez. Angustia al despertar. Largos, lentos paseos escuchando los secretos del río, para lograr la calma. Aquella tarde observó las
nubes corriendo sobre el agua. Río espejo. Todo se había invertido, pensó, piedras en el cielo, nubes en el suelo. Todo se había invertido. Y lloró.
A la mañana siguiente rechazó el desayuno que le preparó el ama. Buscó su delantal, aquel que usaba en verano. El de las flores liberty y los amplios bolsillos.
Caminó los doscientos metros que la separaban del río. Mientras tanto los cantos rodados le susurraban mensajes desde el fondo de los bolsillos. Llegó a la orilla. Juntó más piedras. Con parsimonia, casi con religiosidad entró al agua. Despacio. Despacio. Hasta que la cubrió. ■

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA- POESÍA Y NARRATIVA -LECTURA Y ANÁLISIS DE TEXTOS
Dictado por Silvia Loustau
El valor de la palabra. Poesía y Narrativa –Creación personal- Técnicas de corrección de estilo- Selección y análisis de textos.
Movimientos literarios comparados con otras artes.
Grupos reducidos o personalizados - Amplitud horaria.
Corrección de textos – Guía en trabajos de investigación.
También Taller a distancia vía Internet
Interesados comunicarse al TE:(0223) 495-8538
e-mail: syllous@yahoo.com.ar
Antecedentes en el blog www.silvialoustau.blogspot.com o a pedido.

5 de junio de 2009

Taller Literario

TALLER LITERARIO COORDINADO POR SILVIA LOUSTAU-

Poesía- Narrativa - Ensayos-Escritura, lectura y análisis de textos de los alumnos y escritores consagrados

1 de junio de 2009

Ganadores del II Concurso de Poesía Libre de la Revista Artesanías Literarias

ACTA DE CIERRE DEL II CONCURSO DE POESÍA LIBRE 2009 ARTESANÍAS LITERARIAS

Tras un arduo y prolongado debate, el Jurado de este concurso, compuesto por Lina Caffarello, Silvia Loustau y Aníbal Sciorria, cierra el juzgamiento y da conocer los resultados, que son los siguientes:

1er. Premio: REGRESO DE ÍTACA (Antihéroe) . José Repiso Moyano (España),

2do. Premio: CANTATA DE AUGURIOS (gallina blanca) María Eugenia Caseiro (Cuba).
- Ambos elegidos por mayoría de votos, con el desacuerdo de Lina Caffarello, quien da su calificación en orden inverso.

3er. Premio: TODO SUICIDIO ES UN ACTO DE EGOÍSMO (Gabriel Bandini) Matías G. Berrondo (Argentina)

1ra. Mención: UNO (Charlie Knox) Carla Petrilla (Argentina)

2da. Mención: COMO LA TORMENTA / NO SE TRATA SÓLO DE / OQUEDAD (Ludmila) Mónica Angelino (Argentina)

3ra. Mención: ESPERAS INSEPULTAS (Ojo de Horus) Martha Jacqueline Iglesias Herrera (Cuba)
- Elegidos por mayoría de votos, con el desacuerdo de Silvia Loustau por el orden de prioridad.

4ta. Mención: EN-AJENADA / LOCURITAS / CORTAR POR LO SANO (Merlina Adams) Marta Comelli de Audano (Argentina)

5ta. Mención: APARIENCIAS (Victoria) Beatriz Teresa Bustos (Argentina)
- Por unanimidad.

Premio de excepción (fuera de las Bases del Concurso): EN VERSIÓN POSMO (Athanasius rey) Santos Gonzalo (Argentina)
- Elegido por mayoría de votos, con el desacuerdo de Silvia Loustau.

Sin otras consideraciones, en Buenos Aires, Argentina, queda cerrado el II CONCURSO DE POESÍA LIBRE 2009 ARTESANÍAS LITERARIAS a las 5,14 horas del viernes 29 de mayo de 2009.

Lina Caffarello Presidente del Jurado
Anibal Sciorra
Silvia Loustau

18 de mayo de 2009

MENCION DE HONOR DEL CONCURSO VOCES DE HOY EN MIAMI

Ganadores y finalistas del concurso de poesía: El mundo lleva alas.
14-05-2009 16:28 | Categoría:
Cultura
| Tags:
certamen
concurso
ganadores
literatura
poesias
resultado
vocesdehoy
| 0 Comentarios Se dan a conocer resultados del concurso de poesía El mundo lleva alas, convocado por la Editorial Voces de Hoy, radicada en Miami. Estados Unidos.

Menciones especiales del jurado: Silvia Loustau – Argentina Sara Vanegas- Ecuador Moisés Cárdenas – Venezuela Francisco Robles- España Roberto Bianchi- Uruguay

Menciones especiales del jurado:

Silvia Loustau – Argentina


Jurado compuesto por :Teresa Coraspe (Venezuela) en calidad de presidenta, Cecilia Ortiz (Argentina), miembro y Josefina Ezpeleta (Cuba)

3 de mayo de 2009

Poemas de Silvia Loustau


Poemas


XX

dentro de la oscuridad
está la luz
dentro de la ausencia
está la presencia
dentro del dolor está la alegría
dentro del silencio
está la música
dentro del tubérculo
está el tulipán
dentro del trigo
está la harina
dentro de la harina
está el pan
en la unión
del semen y el óvulo
está la vida
dentro de la vida
está la muerte
dentro de la muerte
está la vida .

VII

en los breves días
frugales y salvajes del amor
está
el alimento
para
sortear
la soledad

III

vibran
los sonidos de la noche
ocre/ silenciosa
imprecisa.
y
ella busca
un recuerdo.
nombra en voz alta.
se toca el pelo / la piel/
la herida.
del reloj
cae el día
los sonidos de la noche
y otras noches
parecidas a las casas
esperando huéspedes
para alegrarse
llenarse de luz.
una luz
como las luces del otoño.

VIII

a la hora justa
se quitará
la sed / los vestidos / la ilusiones
y
se dormirá
pero su sueño correrá por los tejados
murmurando amor violentamente .

V

prisionera en el silencio de la casa
sus ojos buscan otros ojos
la mirada antigua
aquella
guardada
en el espejo.
esta noche / su doble/
es quizá su contrario.
guarda el día / los deseos / las ausencias.
buenas noches.

XXX

la muerte anduvo
pisándome los
talones
le gustaban
mis pies delgados.

parece que quería
saborearme
después
liquidarme
en alguna esquina.

como
ellos.

Ernesto Cardenal



Ernesto Cardenal –Obtuvo el Premio Pablo Neruda 2009

(Granada, Nicaragua, 1925) Poeta nicaragüense. Revolucionario y sacerdote católico, se dio a conocer con la obra El corno emplumado. Comprometido políticamente con los conflictos sociales de su país, desde 1954 participó en las luchas contra el dictador Somoza, y posteriormente fue ordenado sacerdote, tras lo cual residió durante un tiempo en un monasterio trapense de Estados Unidos.. De regreso en Nicaragua fundó una comunidad en la isla de Solentiname.Visita Cuba y descubre puntos en común entre el marxismo y la verdadera palabra cristiana. Dice:Estoy en Cuba, es mi primera Navidad Cristiana, Estoy comiendo arroz con frijoles, pero sé que todos están comiendo lo mismo.- Su poesía, reflejo de su radicalismo personal, denunció el sufrimiento y la explotación de las llamadas repúblicas bananeras, temática que centra su Canto general. También se aproximó a las ideas de la teología de la liberación, las cuales se dejan entrever en sus poemarios Salmos, Homenaje a los Indios
Americanos, El evangelio de Solentiname, Las ínsulas extrañas, entre otras.

Acuarela

Los ranchos dorados cercados de cardos;
chanchos en las calles;
una rueda de carreta
junto a un rancho, un excusado en el patio,
una muchacha llenando su tinaja,
y el Momotombo
azul, detrás de los alegres calzones colgados
amarillos, blancos, rosados.

Epitafio para la tumba de Adolfo Báez Bone

Te mataron y no
nos dijeron donde
enterraron su cuerpo,

Pero desde entonces
todo el territorio
es tu sepulcro

o más bien;
en cada palmo
de territorio nacional
en que

no está tu cuerpo
tú resucitaste

Creyeron que te
mataban con una orden
de ¡fuego!

Creyeron que te
enterraban

Y lo que hacían
era enterrar una semilla.

Tus ojos


Tus ojos son una luna
que riela
en una laguna negra

A Claudia

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.
Los ranchos dorados cercados de cardos;
chanchos en las calles;
una rueda de carreta
junto a un rancho, un excusado en el patio,
una muchacha llenando su tinaja,
y el Momotombo
azul, detrás de los alegres calzones colgados
amarillos, blancos, rosados.

¿ No has leído amor mío ´?


¿No has leído amor mío,
en NOVEDADES:

CENTINELA DE LA PAZ
GENIO DEL TRABAJO
PALADÍN DE LA DEMOCRACIA
EN AMÉRICA
DEFENSOR DEL CATOLICISMO
EN AMÉRICA
EL PROTECTOR DEL PUEBLO
EL BENEFACTOR...?

Le saquean al pueblo
su lenguaje.

Y falsifican las palabras
del pueblo.

(Exactamente como el
dinero del pueblo)

Por eso los poetas
pulimos tanto un poema

Y por eso
son tan importantes
mis poemas de amor.

Escuela Azucena Villaflor - Mar del Plata


Azucena Villaflor… ¡Presente!


Si la historia la escriben los que ganan / eso quiere decir que hay otra historia /. Era 1977. Era la Iglesia Stella Maris, de la Marina. Un grupo de mujeres de entre 40 y 50 años hacía fila esperando que las recibiera monseñor Gracelli para preguntarle por sus hijos. Entonces, una de ellas dijo: Basta. No nos podemos quedar acá, no conseguimos nada. ¿Por qué no vamos a la Plaza y hacemos una carta? Y así fueron por primera vez un sábado. S e dieron cuenta de que no las veía nadie, que no tenía ningún sentido. Era un 30 de abril. Decidieron volver la semana siguiente, un viernes. Y a la otra semana decidieron ir el jueves. La mujer se llamaba Azucena Villaflor. Y ese día nacieron las Madres de Plaza de Mayo. El 10 de diciembre de aquel año, día Internacional de los Derechos Humanos, reunieron recursos para sacar un aviso en el diario con el nombre de todos los desaparecidos que tenían anotados. Ese día el chacal voló sobre los pájaro blancos y un coche con varios hombres armados se llevó a Azucena Villaflor.
Mar del Plata. 30 de abril del 2009 Hoy nos envuelve su nombre, hay en el aire un perfume de azucena .Hoy se produce un nacimiento. Empezó con la visita de Madres de Línea Fundadora a la que era la escuela 78, del barrió Belgrano *.
Dieron su testimonio. Compartieron la leche con los chicos. Una de ellas lleva en el pecho cuatro fotos. Cuatro hijos .Cuatro ausencias.
El personal directivo se reúne con las maestras. Con los chicos. Con la comunidad educativa. Este gobierno ha dado un permiso para poner nombres a las escuelas. No sólo fríos números. Padres y alumnos votan. Eligen entre cuatro nombres .Democracia pura. La escuela llevará el nombre de Azucena Villaflor. La semilla que había plantado las Madres empezaba a dar sus frutos
Todo está guardado en la memoria/ sueño de la vida y de la historia. La voz de León Gieco nos recibe esa mañana. Entre abrazos. Los chicos sobrevolando como palomas. Padres y amigos de la escuela abrazan a cada una de las Madres, Me abrazan. Estoy con ellas. Podría ser una de sus hijas. Son las Madres de mis compañeros.
Alumnos, ya adultos, han regresado hoy. Su casa está de fiesta. Nunca había escuchado un himno cantado con tanto fervor. O sí. Lo he escuchado 36 años atrás.
Se han hecho presentes todos los organismos de Derechos Humanos. Hay cientos de adhesiones. Escucho nombres como Agrupación Ortega Peña. El pasado me envuelve.
El acto transcurre, arroyo de aguas nuevas. Le digo a una de las Madres, la de las cuatro ausencias, esté es el país que soñábamos. Tanta sangre que se llevó el río…
El cuerpo de Azucena había aparecido flotando en las arenas de Santa Teresita. Ese mar que guarda un run. run de huesos. La fiesta sigue. Se despejó el cielo y el azul traslucido del otoño viste la mañana. .Milagros que pasan cuando se viene a ofrecer el corazón. Canciones. Palabras. Palmas acompañando un violín y una guitarra. Ojos húmedos. Maestras ya retiradas traen un presente emblemático: un árbol de seibo, nuestra flor nacional. Como en sueños escucho mi nombre. Me paró frente al micrófono. Son otros los rostros que veo. Patulo. La Negrita. Graciela. José . Tantos .
Están ahí..Oyen mi voz. Ven la memoria herida que se levanta como un pájaro y vuela libre.
Esta es la Argentina que no muestran. La que trabaja en silencio. La que acuna la utopía. La que siembra futuro. Este es el país que los medios esconden.
No saben que un río de lava silenciosa corre, se extiende, crece, Y un día serán espigas
mecidas por un viento de justicia. Porque no será tan fácil, ya se que pasa/no será tan simple como pensaba /como abrir el pecho y sacar el alma / una cuchillda del amor.

* Barrio General Belgrano queda en la periferia de Mar del Plata.

Máximo Simpson - Sus poemas


Poetas argentinos para no olvidar : Máximo Simpson

Máximo Simpson nació y reside en Buenos Aires .Aún no alcanzan mis pies para llegar / a las fronteras de ninguna parte – Dice el poeta, sin embargo su andar por los caminos, tomando de aquí y de allá palabras, que luego trabaja cual orfebre, las pule, y ellas brillan. Parafraseando a Heidegger podemos decir que Simpson busca lo esencial de la esencia y de esa manera nos hace caminar por el terreno de la poesía. Deja a los lectores expuestos al rayo de la belleza .Algunas de sus Obras: Elegías americanas, La casa y otras visiones, A fin de cuentas, Poemas del Hotel Melancólico.
En el 2006 recibió el Premio Esteban Echeverria por su trayectoria Literaria.


A FIN DE CUENTAS


Aún no he podido arborecer,
y mi charla fue siempre un balbuceo,
ambiguo, sospechoso.

Algo les falta aún a mis sentidos
para olfatear la dicha,
la fe de los creyentes,
esa fe que resiste
la prueba irrefutable del más ronco alarido.

Aún no alcanzan mis pies para llegar
a las fronteras de ninguna parte.

Soy un hombre inconcluso,
y ya es un poco tarde para intentar de nuevo
mejorar mis reflejos,
o esperar con paciencia
el crecimiento firme de aletas y de branquias,
de ruedas vigorosas,
pues la nada me espera en cualquier sitio,
tal vez en la cocina,
tal vez mientras escribo
esta trivial noticia de mis días.

Visión 28

Pasa un carro tirado por caballos:
Un carro de otro tiempo,
y caballos sepultos por las olas.
Sobre el carro va un hombre derrotado
por una densa niebla, por el impuro olvido.

Visión 30

En la pared del cielo hay una grieta,
una herida profunda, inexplicable.

Cuestiones

Yo no sé si emigraron
los cielos extraviados que se buscan a tientas.


Yo no sé si defiende la noche el equilibrio
del animal que aúlla a la deriva,
si el olvido se acerca galopando,
o golpea temprano en las ventanas
del hombre que aún acecha.

La poeta del alma desnuda- Idea Vilariño


La poeta del alma desnuda

Había oscurecido cuando recibí la noticia. Idea había partido. Con sus 88 años, sus ojos azules y las palabras mas simples brillando en sus ojos azules. Gran tristeza.
Sus Poemas de Amor, inspirado en su relación con Onettti me había acompañado en épocas duras. ¿Qué sucederá ahora con el departamento de la calle Durazno y Acevedo Díaz- cerca del Parque Rodó- donde ella se encontraba con Onetti? Ella mimas, había dicho que se pondria una placa: Acá se vivió la gran historia de amor de la literatura uruguaya del siglo XX.
Hija de un poeta anarquista- Leandro Vilariño, que la alentó en su vocación- siempre militó en la izquierda. En su escritorio luce una foto de Raúl Sendic, el líder de los Tupamaros. En los años de la dictadura, Idea, se fue a vivir a las Toscas, pero me allanaban todo el tiempo, contó.
No le gustaban las entrevistas, ya había desnudado su alma en los poemas .Decía Idea de su poemática: Hay críticos que dicen que escribo en verso libre y no se dan cuenta de que esa libertad no existe para mí, el verso siempre viene obligado a una forma…Un poema lírico siempre debe decir algo, debe concentrase en una sola cosa, los críticos olvidad que un poema es fundamentalmente un hecho sonoro; algo que está hecho de sonidos, de timbres, de estructuras, de ritmo, de timbres. Es eso o no es absolutamente nada.
Como dijo Eduardo Galeano: La voz de Idea va a seguir resonando por todos los tiempos, más allá de nosotros. Guardo en mi estás palabras tuyas : "No abusar de palabras / no prestarle / demasiada atención. / Fue simplemente que / la cosa se acabó. / ¿Yo me acabé? / Una fuerza / una pasión honesta y unas ganas / unas vulgares ganas / de seguir. / Fue simplemente eso".

YA NO

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

No volverá a tocarte.

No te veré morir.

Sfumato por Osvaldo Picardo ( Mar del Plata


Osvaldo Picardo ( director de la Revista La Pecera)

…se empezó a pintar con el nombre Retrato de dama, tal vez Henri James lo tuvo presente cuando escribió su novela. Pero, nadie lo llama así. Ese título lo borró la fama. Hay finísimas y pacientes capas de pincel con que se logra el efecto del sfumato. Recuerdo los detalles casi de memoria...
Así empezó su historia aquel hombre, medio borracho, que se había colgado de mi brazo para caminar por la ribera del Sena. Era sorprendente que tuviera cerca de noventa años y aún pudiera coordinar magníficamente el alcohol y las palabras.
... el sfumato –continúo diciéndome- es la clave para copiarla sin que pierda esa mirada impresionante...Vio que acecha, que es una mirada que desde cualquier ángulo, mira al que la mira. Sí, ella nos sorprende de golpe, pero no es que esté solamente mirándonos desde su inmovilidad de siglos, con las manos encimadas, y sobre todo, con una sonrisa apenas recíen esbozada. No, querido amigo, es otra cosa...
Este hombre con acento italiano parecía estar a punto de hacer una confesión. Seguramente se trataba de una confesión que había ya hecho muchas veces a otros muchos turistas, que como yo se encontraban mirando ese cuadro en el famoso Museo. Pero el rito de la memoria y del hábito terminan por acomodarse hasta que no difieren el uno del otro. El italiano me miraba como ese cuadro que nos miraba. Y dijo:
...¿Leyó Usted el Retrato Oval de Poe? Ah! La vida, sí señor. La vida arrancada por el arte. Eso es el efecto que nos produce. No es que nos esté mirando si no que la muy hija de puta nos dice que está más viva que nosotros...¿Me entiende? No todos los artistas que vinieron después pudieron soportar esto. Algunos no tuvieron más remedio que hacer sus copias y, como Duchamp, añadirle barbita y bigote a una postal barata, con una inscripción debajo: elle a chaud au cul, o sea ella se sonríe porque tiene el culo caliente...
El viejo me había salido al encuentro en el salón Carré, donde estaba esta pintura que fue pintada en 1503 por Leonardo Da Vinci. Exactamente. La Gioconda o Mona Lisa. Por el viejo pude saber que no sólo sufrió retoques y retoques sino que comenzó desde entonces su laberinto de historias y sospechas. Cassiano del Pozzo y el pintor Vasari identificaron a la modelo como Lisa Gherardini, casada con Francesco Bartolomeo del Giocondo; pero, según me iba explicando aquel desconocido, fue un tal Antonio de Beatis, amigo de Leonardo, quien cuenta que oyó que se trataba de “cierta dama florentina hecha del natural a petición del difunto Magnífico Juliano de Medici”, quien la devolvió a Leonardo cuando se casó con otra mujer, que por cierto debería ser muy celosa...
El aire del río comenzaba a ponerse frío. Lo denuciaban los gorriones y el ruido de los autos y de la gente que se apresuraba hacia sus destinos. Aparecía ante mí la típica postal de París, con el Louvre detrás. El viejo, sin embargo, no parecía querer irse ni terminar de una vez su confesión. Era evidente que además de servirme de cicerone por el museo -“a muy bajo precio”-, disfrutaba de esa repetición de la historia con que acompañaba los comentarios de las obras maestras. Supe muchos años después, que el viejo no murió de viejo. Vivió hasta los 102 años y lo atropelló un coche cuando, a las puertas del Louvre, se disponía a atrapar otra víctima de sus historias sin fin. Con la noche encima y una llovizna fría que empezaba a molestar, decidí invitarlo a comer un locro en un bodegón de unos amigos bolivianos.
El exilio ha forjado rinconcitos de nostalgia gastronómica, microcosmos de olores y sabores, de sonidos hechos para la lágrima fácil y la canción compartida. Son grietas abiertas en los mapas de las ciudades más extrañas donde han ido a parar los desterrados de Quiroga y los descolocados de Cortázar. En uno de esos agujeros caímos los dos, para que Doña Cervina hiciera la mueca de disgusto argentinofóbico con que siempre me recibía, esto antes de aceptarme entre sus huéspedes una vez que lográbamos llegar a un acuerdo sanmartiniano de patria grande y libre. El viejo italiano, a no ser porque había conocido a otro argentino en otras épocas de gloria y aventuras, nada entendía de estas ríspidas beligerancias diplomáticas de sudamericanos. Y poco le importaban. Por eso mismo, siguió con su historia, mechada de datos y anécdotas. Me explicó que hay numerosas copias e imitaciones de este cuadro famoso, que las mejores copias están en el Prado y en los Museos de Munich, Baltimore, Tours y Bourg-en-Bresse...
Entrada la noche, con el locro calentándonos las tripas, nos despedimos con un apretón de manos y el intercambio de direcciones. Su nombre, que en ese momento me pareció irrelevante, fue una sorpresa increíble pocos años después, cuando el mismo amigo boliviano que me avisó de su muerte, me contó la otra parte de la historia. Se llamaba Vincenzo Peruggia.
Al parecer, un argentino autodenominado Marqués de Valfierno, socio de un anticuario y restaurador francés, Yves Chaudron, se dedicaban en Buenos Aires a pintar falsos “y asequibles” Murillos que vendían a viudas acaudaladas. Pero fue en París donde Valfierno y Chaudron planearán su golpe maestro. Chaudron iría al Louvre, donde copiaría la “Gioconda”, de acuerdo con la normativa del Museo, a un tamaño menor que el original. Ya en su taller, pintaría seis copias a tamaño natural sobre madera de álamo, procedente de un mueble italiano de la misma época que el cuadro original.
La segunda parte del plan consistía en asociarse con un italiano que había trabajado en el Louvre y conocía todos sus rincones. Sí. No era otro italiano. Era mi cicerone don Vincenzo Peruggia.
De esta manera, un domingo por la tarde se trasladaron al museo y se escondieron en un ropero. El lunes el museo estaba cerrado al público, pero los empleados, vestidos con una simple bata blanca, trabajaban, entre otras cosas, en trasladar obras al cuarto de fotografía. Por la mañana, los ladrones se vistieron con bata blanca, descolgaron tranquilamente el cuadro y lo llevaron cerca de una salida, allí, le quitaron el armazón, marco y cristal, que pesaban unos 88 kilos, Valfierno se escondió la tabla bajo la bata, y esperaron que pasara por allí el sereno. Le pidieron que les abriera, y salieron. El portero del patio estaba durmiendo la siesta, así que no hubo demasiados problemas.
La noticia no trascendió hasta el día siguiente, es decir el martes. Para entonces, el original estaba en manos del tano, mientras que Valfierno y Chaudron se dedicaron a vender, en los Estados Unidos, todas las Giocondas falsas, aprovechando el suceso del robo que ellos habían provocado.
La obra apareció en 1913, cuando Peruggia la ofreció por medio millón de liras a un marchante florentino, con la sola condición de que fuera expuesta en los Uffizzi. Al comprobar la autenticidad de la obra, escondida en el doble fondo de un maletín lleno de ropa interior, el marchante avisó a la policía, que recuperó la obra. Peruggia afirmaba que la Gioconda había sido sustraída al pueblo italiano por Napoleón, por lo que su robo estaba justificado y era un acto de justicia. Fue condenado a una breve pena de cárcel que ni siquiera cumplió.

Y entonces entraron a esos hombres por Andrés Aldao

Y entonces entraron esos hombres



Este relato, fue entre otros, leído por Andrés cuando estuvo en Mar del Plata y nos reunimos en Fray Mocho para escuchar sus relatos, los escritos y los de vida. Mientras leía éste a Andrés se le quebró la voz por la emoción, siguió la lectura Susana y todos estabamos unidos por un nudo en la garganta.


Siempre me acuerdo de mi mamá se preocupaba por alcanzarme el tazón de leche ponerme el guardapolvo bien arregladito porque decía mi mamá que la limpieza de afuera muestra la limpieza de adentro y la verdad que yo no sé muy bien que quería decir mi mamá con eso pero si ella lo decía tenía que ser muy importante y mi papá también la escuchaba a ella porque mi mamá es la que nos decía a nosotros lo que teníamos que hacer y mi hermanita Celia y mi hermano Juan y mi papá siempre le hacíamos caso porque mi mamá sabía de todo y se ocupaba de nuestras necesidades y de la comida y de la ropa y de nuestros juegos y si salíamos a pasear también mamá nos decía cómo vestirnos y no te pongas esa corbata Atilio (que es mi papá ¿saben?) porque no combina con el traje y a mi hermanita no la dejaba ponerse el vestido con encaje que le regaló la abuela Sara que es la mamá de mi mamá en el cumpleaños de Cejita y cuando un día le pegué al Veto porque me dijo "uruguayo muerto de hambre" fue mi mamá al colegio porque la maestra la mandó llamar y me pusieron en penitencia y también mi mamá me puso en penitencia en el rincón y no me dejó ver la tele me acuerdo que me chilló y me dijo che botija sos un peleador y al ratito se ablandó y dijo “ta ta” andá nomás y yo pensé qué buenaza que es mami y esa noche se lo contó a papá que se puso a reír y le dijo a mamá pero dejalo al botija que aprenda a ser hombre y ese domingo papá me llevó a la cancha de Atlanta pero ésta no es la camiseta de Peñarol ya lo sé hijo pero no estamos en Montevideo y me compró maníes y esa noche mamá nos dijo hoy comemos como si estuviéramos en Andes y la 18 y nos preparó chivitos y después nos mandó a dormir mamá nunca estaba cuando volvíamos de la escuela porque trabajaba en lo de la señora Silvia y mi hermano nos calentaba la comida y todos los días mamá preguntaba ¿comieron todo? ¿estaba rico el arrocito? y me acuerdo el día ese que volvimos y mamá estaba en casa y le preguntamos por qué no fue a trabajar y mamá nos dijo fui pero algo pasó en la casa de la señora Silvia porque estaba llena de policías y yo me asusté y volví para casa bueno vengan a comer y esa noche nos fuimos a dormir temprano y papá y mamá hablaron en voz baja parecían asustados y a los ojos de mamá los vi llorosos y no me acuerdo más y entonces entraron esos hombres y rompieron los muebles y le pegaron a mi papá y a mi mamá que gritaba no se por qué ¡socorro, suéltenme por Dios! la tiraron al suelo y la pateaban y yo y mis hermanitos nos pusimos a llorar y se los llevaron y no los vimos nunca más a mi mamá y a mi papi… y después nos vino a buscar la abuela Sara y nos quedamos con ella y yo ahora estoy aquí solo separado de mis hermanitos y de mi abuela que a veces me viene a visitar con Juancito que tiene unos bigotes como de hombre y Celia con los labios pintados y tacos de señorita ellos están tan grandes y yo no sé porqué me quedé chiquito y ellos no… sí, siempre me acuerdo de mi mamá… y entonces entraron esos hombres…■

1) Este relato pertenece a Cuentos desde lejos .

Mini relato -El baúl del Avaro por Silvia Loustau


El baúl del avaro

Nada se debe tirar. Se guarda. En cueva gris. Lo pequeño. Lo grande. Lo nuevo. Lo quebrado. Nada se puede tirar. Mañana no se sabe. Ratas y arañas se pierden en el laberinto de objetos. Danzan en él . En su silencio. Su oscuridad.

La vida, también la vida se guarda, aunque se ahogue por vivir .Por un puñado de aire . Todo se guarda. No se han de usar los días . Ni las noches de vino y caricias, cubiertas con sabor a polvo y rosa quebradiza.

Arrolló los hilos de Cronos* y el ovillo yace arrinconado en el ángulo del fondo . El tiempo no se debe perder. Ahí están los sueños arrugados junto al traje de graduación. Penetra la luz por una hendija del baúl. Y la luz se ciega . Un demonio diminuto hace guardia sobre el candado . No entrará un ángel. Ni el aire. Ni el sonido de un violín.

trebolar

Talleres de Escritura Creativa- Lectura y análisis de textos

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA- POESÍA Y NARRATIVA -LECTURA Y ANÁLISIS DE TEXTOS

Dictado por Silvia Loustau

El valor de la palabra. Poesía y Narrativa –Creación personal- Técnicas de corrección de estilo- Selección y análisis de textos.
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Corrección de textos – Guía en trabajos de investigación.
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5 de abril de 2009

Poemas de Silvia Loustau

Poemas del libro Mandala

I

salimos / nuevamente / a la vida /
Desde el vientre de una mujer.
Plenos de silencio acuático /
Emergemos /
llenas de poder las manos /
de rápida luz los pies / de fuego la cabeza. /
emergemos
Como una pluma en el viento /
el día determinado
por el movimiento eterno de la luna y el ardor del sol.
Emergemos
Asustados como pájaros en la tormenta /
Como una luz atravesando el cristal.
IV

en el principio fue el agua / el mar .
quisiera volver al principio.
ese estado en que se flota y se sueña.
añoro la honda sencillez de las olas.
la tierra tiene sembrados muchos nombres /
pero el mar es el padre total y verdadero.


VII



pobre pájaro
y yo creía
que estaba muerto.
pobre pájaro
digo
pobre corazón.

XI

quisiera cantar / con buena voz / entonadamente /
cantar / por ejemplo / va pensiero del nabucco de Verdi /
y al fín llorar / por todos los esclavos / por los partisanos
que lo hicieron su himno . / quisiera aprender otro idioma /
poder decir algo más que ich liebe dich / y entonces me doy cuenta / quisiera amar una vez más una vez más amar. /
creo que estoy sola desde que nací . / ¿ qué recuerdo de mi padre? / ¿ qué tengo de mi madre? / ¿qué tengo? / libros /
/ muchos libros / me veo desnuda / como la primer mujer del paraiso / soy hija de la duda / quizá sea hija de Descartes / / amo el conocimiento / percibo el drama / intuyo otros caminos . / cada día es una esfinge a quien derroto . / estoy cansada / quiero encontrar un valle donde descansar las alas / dejar fluir los días / y amar .

XVII

en el diario tránsito
de la vida
ojalá
hagas un alto .
imagines o recuerdes
nuestros cuerpos
oscurecidos por las rosas,
desées lo imposible.
y luego
llores.

XXXI

juego a vivir
juego a estar viva
el juego es simular
que siempre juego.
y
ante el futuro que vigila
juego a morir
juego a que muero .

Los amigos ( in memorian)- por Silvia Loustau traducido al catalán por Pere Bessó

Los amigos- A aquellos amigos que hoy no están


sobre la mesada de la cocina

brillan ajíes rojos y amarillos

marea el perfuma de la albahaca

el ajo el aceite de oliva

el vino tinto /

llegan los amigos / los de antes / los de siempre /

para quienes veinte años no es nada

aunque ya no esta febril la mirada.

los amigos que ahora dicen sköl en vez de salud o chin-chín.

preguntan si habrá una buena cava

en vez de buen champagne

y comentan de los chavales que quedaron en Madrid.

los amigos / que entre vaso y vaso / hacen silencio

y buscan otros rostros en el hueco de la ausencia.

entonces aparece la niñita / cuatro años apenas /

con su vestidito de organdí / y un sol de cobre

brillando entre su pelo.

y mira a los amigos / los de antes / los de siempre/

y me mira / y pregunta qué es la muerte

me hundo en sus ojos / que son los míos /

y sé que aún no tengo la respuesta.

Traducción al catalán de Pere Bessó


Els Amics



damunt de la taula de la cuina

brillen pebres roigs i grocs

mareja el perfum de l'alfàbega

l'all l'oli d'oliva

el vi negre /

arriben els amics / els d'abans/ els de sempre /

per als que vint anys no és res

encara que ja no està febril la mirada.

els amics que ara diuen sköl en comptes de salut o xin-xin.

pregunten si hi haurà un bon cava

en comptes de bon champagne

i comenten dels xavals que es quedaren a Madrid.

els amics / que entre got i got / fan silenci

i busquen uns altres rostres en el buit de l'absència.

Llavors apareix la nineta / de penes quatre anys /

amb el seu vestidet d'organdí / i un sol de coure

brillant al bell mig del seus cabells.

I mira els amics / els d'abans / els de sempre/

i em mira / i pregunta què és la mort

m'afone al seus ulls / que són els meus /

i sé que encara no tinc la resposta.

Poemas de Juan Carlos Bustriazo Ortíz


Poetas argentinos para no olvidar-Juan Carlos Bustriazo Ortiz

“Mi nombre es Juan Carlos Bustriazo, pero como poeta he firmado Ortiz como mi madre: Vicenta Ortiz Ñáñez. Bustriazo es apellido de origen italiano. Significa tres bueyes grandes. Mis padres vinieron de Europa. Yo nací en Santa Rosa, soy santarroseño, un lunes tres de diciembre de 1929. Tengo setenta y nueve diciembres.”Singular y compleja es la tentativa poética de Bustriazo Ortiz. Los suyos son himnos a la noche, eróticos y trágicos, cantos a la existencia, intensa de quien bordea un saber ancestral, cargado de símbolos, descubridor de neologismos, un lenguaje de múltiples registros. Precisión verbal, riqueza de imágenes inesperadas y un ritmo que roza lo sagrado y lo alucinatorio lo caracterizan.



Primera Palabra

Y aquí estoy yo, pensoso y descendiente,
junto a esta luz meralda que se mece,
el juan azul, el carlos marilloso,
espiando aquí, dentrocullá, qué tonto.
Quién me dirá qué-buscas-en-lo-huyente?-,
la-cepa-o-ya-la-borra-de-tu-gente?
Aquí estoy yo, racimo alabancioso.

Fantasmas más, fantasmas menos, duerme .


Décima Sexta Palabra

Adiós, adiós. Hasta mañana, lengua,
lueguito o no, luegura si me llega,
levántar me, nacerme de la huesa,
la sabanura, almohada, estotra greda
de la que subo taza, vaso o luenga
jarra de Juan. Hasta mañana, lengua!
(Ellos ya están cantando: “cuchillocóoooooo!...)

Décima Séptima Palabra

Renqueante voy bajo esta luz, confuso,
a tu fulgor, ay vino. Yo me acuso
de ir a robarte donde un dios te puso
en el mesón sabido. Yo, que iluso
ando en dolor violeta. Quién dispuso
que pase así? Perdón si yo te uso.
Es mi destino y el telar y el huso:
mi Tejedora Tinta, vino infuso.

el intenso dice

un adiós el intenso dice una sombra mi amor aterciopelada palaciega en esta tarde regocijante y tristonosa las gentes se ponen máscaras oh mi amor se sacan los rostros se arrancan infantilizados la identidad remota y saltan saltan y no son langostas siquier y tristemente remedan al ancestral sagrado qué estoy diciendo mi amor yo celebrante rojo celebrante amarillo y negro y azul huelo a collón a piedra pintada a sien quemada huelo a corazón ahumado huelo a rodillas blanconas a canillas bermejas mi amor dios quiera que no pienses como yo en esta tarde que huele a tambores colorados a bajo vientre castaño a tobillos simulones a talón pintarrajo mientras la soledad los va comiendo y chilla

Unico retrato conocido de Anabel Lee

Edgar Allan Poe - Conmemoración


Poemas de Edgar Allan Poe. Bicentenario de su nacimiento (1809-1849)

Edgar Allan Poe (19 de enero de 1809 - 7 de octubre de 1849) fue un escritor, poeta y crítico estadounidense, unánimemente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto. Es considerado el padre del cuento de terror psicológico y del short story (relato corto) en su país. Fue el iniciador asimismo del relato detectivesco, precursor de la literatura de ciencia ficción, y renovador de la llamada novela gótica.

Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana, y, en mayor o menor medida, autores tan dispares e importantes como Baudelaire, Dostoyevski, Kafka, Lovecraft, Borges, Cortázar, entre otros. Su obra poética magistral El cuervo, es traducida por primera vez al español en el año 1887, por el poeta venezolano Juan Antonio Pérez Bonalde. Entre sus poemas más famosos figuran "Leonore" en 1831,"Annabel Lee”,"Las campanas", ambos escritos en 1849.Tuvo una vida azarosa y desgraciada,
ante la muerte de su joven esposa se agravó su tendencia al alcoholismo y al consumo de drogas, según testimonio de sus contemporáneos. Ambas fueron, con toda probabilidad, la causa de su muerte en 1849.

PAÍS DE HADAS

VALLES de sombra y aguas apagadas
y bosques como nubes,
que ocultan su contorno
en un fluir de lágrimas.
Allí crecen y menguan unas enormes lunas,
una vez y otra vez, a cada instante,
en canto que la noche se desliza,
y avanzan siempre, inquietas,
y apagan el temblor de los luceros
con el aliento de su rostro blanco.
Cuando el reloj lunar señala medianoche,
una luna más fina y transparente
desciende, poco a poco,
con el centro en la cumbre
de una sierra elevada,
y de su vasto disco
se deslizan los velos dulcemente
sobre aldeas y estancias,
por doquier; sobre extrañas
florestas, sobre el mar
y sobre los espíritus que vuelan
y las cosas dormidas:
y todo lo sepultan
en un gran laberinto luminoso.
¡Ah, entonces! ¡Qué profunda
es la pasión que ponen en su sueño!
Despiertan con el día,
y sus lienzos de luna
se ciernen ya en el cielo,
con inquietas borrascas,
y a todo se parecen: más que nada

semejan un albatros amarillo.
Y aquella luna no les sirve nunca
para lo mismo: en tienda
se trocará otra vez, extravagante.
Pero ya sus pedazos pequeñitos
se tornan leve lluvia,
y aquellas mariposas de la Tierra
que vuelan, afanosas del celaje,
y bajan nuevamente,
sin contentarse nunca,
nos traen una muestra,
prendida de sus alas temblorosas.

ANNABEL LEE

Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.

Niños éramos ambos, en el reino
junto al mar; nos quisimos allí
con amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee
Y parientes ilustres la llevaron
lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.

¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.
Y no más que por eso -todos, todos
en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.

Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.

Fragmento de El Cuervo

EL CUERVO

I
En una noche pavorosa, inquieto
releía un vetusto mamotreto
cuando creí escuchar
un extraño ruido, de repente
como si alguien tocase suavemente
a mi puerta: «Visita impertinente
es, dije y nada más » .

II
¡Ah! me acuerdo muy bien; era en invierno
e impaciente medía el tiempo eterno
cansado de buscar
en los libros la calma bienhechora
al dolor de mi muerta Leonora
que habita con los ángeles ahora
¡para siempre jamás!

III
Sentí el sedeño y crujidor y elástico
rozar de las cortinas, un fantástico
terror, como jamás
sentido había y quise aquel ruido
explicando, mi espíritu oprimido
calmar por fin: «Un viajero perdido
es, dije y nada más ».

IV
Ya sintiendo más calma: «Caballero
exclamé, o dama, suplicaros quiero
os sirváis excusar
mas mi atención no estaba bien despierta
y fue vuestra llamada tan incierta...»
Abrí entonces de par en par la puerta:
tinieblas nada más.

V
Miro al espacio, exploro la tiniebla
y siento entonces que mi mente puebla
turba de ideas cual
ningún otro mortal las tuvo antes
y escucho con oídos anhelantes
«Leonora » unas voces susurrantes
murmurar nada más.

VI
Vuelvo a mi estancia con pavor secreto
y a escuchar torno pálido e inquieto
más fuerte golpear;
«algo, me digo, toca en mi ventana,
comprender quiero la señal arcana
y calmar esta angustia sobrehumana »:
¡el viento y nada más!