Dicen que el mar es el principio de la vida, que allí se originaron los seres vivientes que luego poblaron el planeta. Por eso ¿qué mejor analogía para el mar que la madre?
Rubén Sacchi- En Revista Lilith
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Marzo es un mes emblemático. El mes cuando, parafraseando el romance, encaña más aún
Recuerdo, el 24 de Marzo del ´76, aunque
Es tan extraña la memoria personal, recuerdo que me puse ropa más abrigada; un sweater celeste que me gustaba mucho, jeans, una campera con capucha y salí: tenia que avisarle al Gallo (nunca supe quien era) y otro compañero: llegó la hora .Nunca más supe de ellos
Caminé hasta lo de Nidia, los camiones del l ejército estaban en puntos estratégico de la calle siete, los chacales en torinos y falcón verdes mostraban las puntas de sus ametralladoras por la ventanillas abiertas.
Así, vi llegar una mañana de cielo translucido, eso cielos de otoño platense.
Nidia me esperaba. Fuimos a otra casa. El día se me pierde en una niebla de comunicados, de los nombres de los tres asesinos que, desde la casa de gobierno, profundizarían la siembra de sangre y muerte; y mi pregunta martillearte: ¿Y ahora qué?
Este Blog de Marzo del 2010, no es más que un homenaje a todos aquellos que amé y hoy no están, a las Madres, a las Abuelas, a HIJOS, a los cumpas ex detenidos- desparecidos; a lo que aún hoy, en esta sociedad descomprometida, hay personas que cada día encienden la luz de
Como el Efraín, de Moby Dick, que sobrevive al naufragio y se pregunta para qué, la respuesta es: para contarlo.
A: José Gola ( compañero del alma , compañero ) Néstor Scipione ( amigo entrañable), a Nidia (de Caperucita),a
Y están los 30.000 más y los muertos por
EL ENCUBRIDOR
Ese que sale de su país porque tiene miedo,
no sabe de que,
miedo del queso con ratón,
de la cuerda entre los locos,
de la espuma en la sopa.
Entonces quiere cambiarse como una figurita,
el pelo que antes se alambraba
con gomina y espejo lo suelta en jopo,
se abre la camisa, muda de costumbres,
de vino, de idioma.
Se da cuenta, infeliz, que va tirando mejor,
y duerme a pata ancha.
Hasta de estilo cambia,
y tiene amigos que no saben su historia provinciana,
ridícula y casera.
A ratos se pregunta como pudo esperar
todo ese tiempo
para salirse del río sin orillas,
de los cuellos garrote,
de los domingos, lunes, martes, miércoles y jueves.
A fojas uno, si, pero cuidado:
un mismo espejo es todos los espejos,
y el pasaporte dice que naciste y que eres
y cutis color blanco, nariz de dorso recto,
Buenos Aires, septiembre.
Aparte que no olvida,
porque es arte de pocos,
lo que quiso,
esa sopa de estrellas y letras que infatigable comerá
en numerosas mesas de variados hoteles,
la misma sopa, pobre tipo,
hasta que el pescadito intercostal
se plante y diga basta.
Antes, después
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio
aunque no haya huella ni presagio
como la caricia a la mano
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede el amor
pero inevitablemente
el amor sobrevive al amante
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
como la caricia a la mano
aunque no haya huella ni presagio
el amante precede al amor
el perfume dibuja el jazmín
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
Elijo este poema en recuerdo de Nydia/Cecilia y Nestor, que me lo regalaron en un poster, comprado en la calle Corrientes, cuando aún no había llegado el miedo

