Unas horas antes Félix había preparado la sala.Después de muchos años , y lágrimas compartidas con Lucila Iriarte, Roberto De Large, Félix quien dirigió la presentación teatral de un puñado de poemas
De Mar y Madres, de largas charlas con José Luís , mi terapeuta, pude volver a mostrar el rostro de José, mi compañero asesinado en La Plata. Fue una prsencia, un sentirlo cerca , saber que él estaría orgulloso que del dolor pude tramar estos poemas. A todos los que me acompañaron :gracias, los quiero,
Silvia