Y ahora se unen dos historias, la nuestra , este libro fue regalo de José y la firma de Juan, que dice: el sol recuerda pájaros y yo/ te recuerdo sol mio
Y luego el abrazo....
Escucha, atento, la historia del libro salvado del nafragio.
“La poesía no depende de la voluntad. A los 30 tuve miedo: ‘nunca vas a ser poeta’ me dije. Desgraciadamente me equivoqué”, sonrió una vez más.
Desde el momento en que quedé seleccionada para cursar un taller literario con Juan Gelman sentí que se concretaba un sueño, de esos que uno cree nunca sucederán.
Siempre lo había deseado y repetido: de poesía un taller con Juan Gelman; de narrativa con el Gabo.
El día que llegó el mail diciéndome que había sido seleccionada un cachito de cielo estuvo en mis manos.
Luego el comenzar a trabajar, duro, pero trabajar belleza, descubrir las cascaritas de cada palabra….cada entrega es un acto de amor.
Y llegó la invitación para encontrarnos con el Poeta en el 9 de agosto, y en el Teatro Tornavía de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) donde se encontró con un público ávido y seguidor de sus trabajos, contó anécdotas y sostuvo que “no hay que dejar de escribir con la obsesión, si se muere, hay que parar”.
Con su voz ronca leyó poemas, contó anécdotas. Escuchó a cada uno.
Fue conmocionarte cuando se generó un diálogo intenso con los integrantes del taller de poesía del Centro Penitenciario de José León Suárez, unidad 48, que le entregaron su último libro “Ondas de Hiroshima”, editado por ellos mismos.Poemas el Poeta seleccionó y leyó, y los concurrentes aplaudieron con una emoción que podía tocarse, como una blanca pared amorosa.
Desde mi butaca conté la historia de uno de los libros que sobrevivieron al naufragio, un libro con la obra completa, del año 76, que tiene escrito; este libro es nuestro (ya no poníamos nombres), Juan me hizo pasar al escenario, miró el libro, lo escrito en él y una pequeña flor dibujada y susurró: que historia de amor encierra este libro. Y me abrazo. Muy fuerte. Luego escribió en mi/nuestro libro. No fue sueño, pero lo parece.
Y ahora a continuar la tarea de este taller que me enriquece, que me hace estar cerca del Maestro Poeta ,con el que siempre soñé
gracias a mi amigo OsvaldoPampin que hizo el abrazo íntimo