12 de diciembre de 2009

Fragmento de: Chile comienza a alumbrar(recuerdos de una militante) por Silvia Loustau



La Plata, septiembre de 1970


El 3 de septiembre Allende ganó las elecciones en Chile, con un nudo en la garganta, escuché su discurso:
Dije y debo repetirlo: si la victoria no era fácil, difícil será consolidar nuestro triunfo y construir la nueva sociedad, la nueva convivencia social, la nueva moral y la nueva patria.
Nos habíamos reunido en la casa de Chury y Oscar, que lo habían grabado, éramos muchos reunidos, expectantes, en silencio, soñando que desde el otro lado de la cordillera se habría el camino nuevo que queríamos recorrer. La voz del Chicho sólo era cortada por el sorber de algún mate o el ruido de algún vaso al apoyarse en el suelo.
que Chile progrese y que el hombre y la mujer de nuestra tierra, la pareja humana, tengan derecho auténtico al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación, al descanso, a la cultura y a la recreación, juntos, con el esfuerzo de ustedes vamos a hacer un gobierno revolucionario.
La revolución no implica destruir sino construir, no implica arrasar sino edificar; y el pueblo chileno está preparado para esa gran tarea en esa hora trascendente de nuestra vida.


Me recuerdo sentada sobre un almohadón, en el suelo, con la espalda contra la pared, a mi lado estaba una compañera, que cada tanto me apretaba la mano, sus ojos brillaban, ese brillo decía: victoria. Finalizó el Chicho:

Irán a sus trabajos, mañana o el lunes, alegres y cantando; cantando la victoria tan legítimamente alcanzada y cantando al futuro.

Los gritos de: Viva chile é mierda! , ¡Vamos todavía carajo! se entremezclaban con abrazos, sentíamos ese triunfo como nuestro, nos vestía de esperanza. Néstor me abrazó llorando, José abrazado a Alfredo (otro sociólogo del grupo de Oscar y Cecilia) saltaba; cuando el Flaco me levanto en sus brazos susurró: este año vacaciones en el Norte, las próximas a trabajar a Chile.
Y así fue.

3 comentarios:

Fernando Bonatto dijo...

Recuerdo el triunfo de la Unidad Popular Chilena,eran la noche,comiendo con unos amigos en el Teutonia y una TV dio los resultados.Mi alegria fue enorme
Comparo ese momento con el hoy, en que el procaz Piñera,basto,vulgar millonario ,dueño de las almas y los cuerpos ,puede acceder a La Moneda.
Pinochet dejó su cria.

Anónimo dijo...

Gracias por compartir este recuerdo.Nosotros estabamos en La Plata y nos enteramos en nuestras respectivas clases, fue un estallido de alegria. Como vos decis, Silvia, de luz.Un abrazo

Anónimo dijo...

Cómo me hubiese gustado estar ahí con Uds.!Nunca más esa solidaridad, esa utopia por la cual luchar.
Un abrazo,


Seba