12 de diciembre de 2009

Maria Mombrú, madre de poetas, utópica luchadora, por Silvia Loustau



Maria fue poeta, cuentista y autora teatral. Nació en Resistencia, provincia de Chaco. A los 20 años se afincó en La Plata, de cuya Universidad egresó como profesora de Letras; Maria fue una de las brillantes profesoras con que contó la facultad de Bellas Artes. Su obra teatral "Las señoritas vecinas" obtuvo el Premio Losange y su libro de cuentos "América para los americanos" el Premio estímulo o publicación en el concurso de Casa de las Américas en 1963.
Maria fue sancionada por el Plan Conintes; echada de sus cátedra en la universidad en la noche de los Bastones Largos, pero no se doblegó jamás, ni hizo de estos actos de injusticia una bandera. Siguió escribiendo, sobrevivió dando clases particulares.
Corría el año 1971, yo cursado el segundo año de la universidad, Maria tenía un programa en Radio Provincia de poesía y cultura, ese programa era una cita obligada de muchos de nosotros, quienes hacíamos los primeros pasos en la escritura y la militancia. Con el empuje de José, mi compañero, le dejé a Maria un sobre con poemas en la Radio. A los quince días conversaba con ella frente al micrófono. Creció una amistad, su apoyo, dio a conocer mi nombre, como el de Néstor Mux, Osvaldo Ballina y tantos otros.
Recuerdo su casa, frente al Hospital Español, su enorme mesa de trabajo;
su té con miel preparado con cariño antes de salir para la radio (pues después colaboré con ella); sus bronquios sibilantes por el asma; el limonero del patio trasero ; las largas, largas charlas; su compromiso político siempre. Hay una imagen que no se borra, está fija en mí, una foto del alma:
Maria, alta, con su poncho colorado, en su mano, enrollada, una pancarta enorme, el caminar agobiado por la pena: era el 20 de Junio de 1973.
Esa mujer que escribió, entre otros: Réquiem para mi corazón, con un toque prevertiano; esa mujer, de quien, todos los años se representa su obra: La muerte de un taxista; esa mujer que volvió a las aulas de Bellas Artes con la cabeza alta y amada por sus alumnos; esa mujer fue una de mis maestras/madres en este asunto de la poesía.

3 comentarios:

Fernando Bonatto dijo...

Hospital Italiano creo Silvia, en la calle 52,donde retoma la 52 luego del parque San Martin, detras del tanque de agua oxidado
y recuerdo ese limonero perfectamente

Anónimo dijo...

Qué de recuerdos al leer esto,nosotros estábamos estudiando en La Plata..recuerdo ese programa e Maria en radio Provincia.
En la primavara del Tio no tuviste un programa vos y alguien que comentaba libros?.
Un abrazo

Alicia

Anónimo dijo...

¿Ves qués lo que siempre digo? Yo tendría que haber nacido antes, estar en esa época.
¿Dónde encontrás ahora alguien con esta generosidad intelectual ?,

Seba