4 de febrero de 2010

Los cien años de un niño eterno; Javier Villafañe(1909-1986) por Silvia Loustau



En qué país estarás Javier Villafañe, tanto que te gustaba viajar. En qué esquina de la tierra se asomarán tus títeres y tus cuentos para seguir peleando por un mundo mejor, para resistir con la poesía de tus manos de mago y tus palabras de fuego.Javier Villafañe nació en Buenos Aires el 24 de junio de 1909. Fue poeta, escritor y, desde muy pequeño, titiritero. Con su carreta La Andariega viajó por Argentina y varios países americanos realizando funciones de títeres. En 1967, su libro Don Juan el Zorro es objetado y retirado de circulación por la dictadura de Ongania. Decidió entonces abandonar el país y radicarse en Venezuela donde, trabajando para la Universidad de Los Andes, fundó un Taller de Títeres .Vuelve al país cerca del principios de los ´70, yendo a vivir a La Plata. Tuve la suerte de conocerlo mucho, compartir la mesa, el pan, el vino y los sueños que nacían. Javier era un niño grande, que regalaba dibujitos y poemas en servilletas de papel.
Cuando pensé que cumpliría cien años, un ramalazo de recuerdos se enredó en mi memoria. Sobre todo el fin de año, donde nos reunimos y amanecimos cantando en la casa de su sobrino , amigo y compañero. En 1978,el gobierno venezolano, le dio refugio. Luego hace una experiencia trashumante en el Viejo Continente siguiendo el camino de Don Quijote. El primer día de abril 1996, a los 86 años, falleció en Buenos Aires. ¿ En que caminos andarás con tu Andariega, Javier de los titeres, los textos bellos, la poesía, la conversación larga , el cariño , como una luz, iluminando todo?

Silvia

El día y la noche

Hay que tener mucho cuidado
cuando se cierran los ojos
y sobre todo de noche
El día es la luz
el apogeo que despierta el gallo
La noche el primer miedo del hombre
la que borró el espejo de las rocas
donde el bisonte iba a caer atrapado
la que inventó el radar de los murciélagos
el rocío que envuelve las uvas
esas gotas de vino
que bebe la tierra
Todas las noches no sabemos
si será el día siguiente.

En Montemar Silvia se preguntaba

Cuando se mira
un espejo
en otro espejo
¿cuál es el espejo
que se mira
y qué ve un espejo
en el espejo
cuando el otro espejo
también lo está mirando?


Los grandes negocios

Cambiar un monte por un caballo
Una red por una barca
La H por la J
Un cuchillo por una lámpara
Una plegaria por una golondrina
Un perfume por un olor
Una pared por una enredadera
Un círculo por un punto
Un recuerdo por una veleta*
Una tijera por un alfiler.
Hemos perdido mucho tiempo caminando
Somos viejos ahora, pero todavía
quedan grandes negocios por hacer
cambiar, por ejemplo
un resorte por una incubadora

3 comentarios:

Fernando Bonatto dijo...

Gracias Silvia por recordar al gran Javier,amigo de mi padre por cierto
Alguna vez alegro los cumpleaños infantiles de mi familia

Anónimo dijo...

Silvia, recuerdo al gran Javier, y nostros tomándolo por uno más, enseñando a hacer titeres, en una especie de garage , cerca de diag. 74, en La Plata.Los titeres que llevariamos a la Ciudad de los niños,
Un abrazo , por la memoria, siempre, amiga , compañera,


Olga

Anónimo dijo...

Silvia, otra vez vuelvo a pensar que nací fuera de timepo, yo quisiera haber pertenecido a tu generacíon. Camina de la mano de la Utopia y darme el lujo de compartir un vino con Javier, el gran Villafañe.
Un abrazo,

Sebastian