4 de febrero de 2010

Voces Amigas



Madres por Miguel Ángel De Boer- Comodoro Rivadavia


Domingo de fiesta que no puede ser
otra vez
(¿cuántas veces más?)
Arruinado el Día para siempre
(por más que el sol se empeñe en fundir el mar de oro)
Arruinada la vida para siempre
(aunque la esperanza malherida siga renaciendo)
Arruinada la muerte para siempre
(pese a que la memoria no le dé tregua)
¡Ay! ¡Ayes!
De tantas Madres arrasadas
por la desdicha del crimen incomprensible
de ese ser amado
hasta el martirio
De tantas Madres que saben que no pueden no poder
porque entonces las estrellas quedarían desamparadas
las lágrimas no sabrían adonde ir
el pan se pondría de luto
De tantas Madres que quedaron huérfanas
de hijos
y de justicia.

Angelus por Delfina Acosta ( Paraguay)


Quién pudiera aprender los largos versos
que saben las oscuras golondrinas;
ellas retornan al oír el canto
de lo que fue un lejano Ave María.
Quién dijera de pronto al recordarme:
delante de una lámpara encendida
dejaba en cada línea de papel
los versos que las páginas perdían.
Solía al ver crecidas su melena,
su lágrima y su uña andar sombría.
Y le han crecido por andarse triste
en vez de cualquier cosa, margaritas.
Y que se diga un dulce cuento al niño:
bajó la muerte a ella cierto día
en que la lluvia se volvió una gota
sobre la rosa que perdió la vida.

Viaje por Stella M. Taboro – Santa Fe

Viajando
desde el primer llanto
que a la vida asoma
se construyen eslabones
hacia un inerte vacío.

Somos luz que cruza este mundo
en un fugaz recorrido de incertidumbres,
descendiendo a la nada.

Sumamos espejismos
de esperanzas y desengaños
como un sueño hundiéndose en
una noche desierta.

Humo de una lámpara por Maria Julia Ravizzi – Buenos Aires

Nadie mira esos pasadizos que guarda la memoria
hay un sueño que derrama cansancios antiguos
humo de una lámpara
ilumina huecos por donde pasó el tiempo.
El día se estanca,
no progresa
como un reloj sin manecillas.
El alma se acongoja
llora la rabia por la pena
la savia se hace espesa hasta teñirse en sangre.
el olvido es un buen recurso
aunque no siempre llene los espacios y deje al descubierto
recuerdos
escondidos en la intemperie.

Poemas de Anibal Sciorra- Buenos Aires

I
solo y triste
en esta noche
una sopita casera
cabellos y ángeles
yo frente a yo
me olvido
me olvidan

II

yo acá
en esta vereda soleada
allá ellos
enfrente, entre las sombras
yo acá
pintando nuevas utopías
allá ellos
vomitando odios ya conocidos

Gracias, Miguel, Delfina, Stella, Maria Julia y Aníbal por compartir la
Incandescencia de la palabra, como decía el poeta Aldo Pellegrini

9 comentarios:

Estrella del mar dijo...

Gracias por poner en tu nido de amigos ,plumajes de mis letras.

Stella Maris Taboro

Anónimo dijo...

Stella...asi es la vida como tu dice en el poema.

Cecilia G

Anónimo dijo...

Felicitaciones a todos los poetas, y un abrazo a M. Deboer de


Vicky


HIJOS

Anónimo dijo...

Grscias Silvia por difundir nuestra obra. Gracias por estar en este sitio, que la jerarquiza. Marta Julia Ravizzi

Anónimo dijo...

Grscias Silvia por difundir nuestra obra. Gracias por estar en este sitio, que la jerarquiza. Marta Julia Ravizzi

Anónimo dijo...

Marta Julia: he paseado por los pasadizos de la memoria junto al "humo de tu lámpara". Imaginé los huecos en el recorrido de su volátil manifestación y, me gustó mucho el poema que lo contuvo. Un abrazo amigo, Laura Beatriz Chiesa.

Anónimo dijo...

Delfina: Éste Angelus emociona y no pudo tener un final más bello:..
"bajó la muerte a ella cierto día
en que la lluvia se volvió una gota
sobre la rosa que perdió la vida".
Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

Anónimo dijo...

Disfruté todos los poemas, pero vaya mi abrazo a M. De Boer, de quine quisiera conoceer más obra y los de Sciorra, tan cotidianamente bellos.
Mis felicitaciones a todos,


Sebastián Galarreta

Graciela María dijo...

Felicitaciones a los poetas por semejantes regalos en letras!!!!!!!